Sí, gestionar bien nuestro tiempo nos hace más felices

A veces tenemos la percepción de que tenemos tiempo de sobra para realizar las tareas diarias, y mucho más si esa tarea es algo que nos agrada. Sí, de hecho puede que teóricamente a lo largo de nuestro día pudiéramos hacer una cantidad elevada de tareas si nos dedicáramos a fondo a ellas. El problema viene cuando nos surgen imprevistos, cuando no contamos con que hay días que nuestra mente está en otra parte o, simplemente, nos dedicamos a procrastinar -dejar para otro momento una tarea- sin motivo alguno.

¿Cómo puede haber gente que vemos que parece como si estirara su tiempo cual chicle y luego que haya otros a los que el día no les llegue para nada?

La gestión del tiempo no solamente nos puede ser útil en nuestra vida personal, sino también en nuestro trabajo. El saber gestionar nuestro tiempo de manera efectiva, nos ahorra muchos quebraderos de cabeza y hace que nuestro día a día fluya con menor estrés. Acabar nuestro día sabiendo que hemos realizado todo aquello que nos habíamos propuesto, nos da una inyección de energía extra para afrontar al día siguiente nuevas tareas.

Pero, ¿cómo lograrlo? ¿Cómo hacer que nuestros días nos cundan de forma efectiva?

Primero tendríamos que saber en qué estamos invirtiendo nuestro tiempo en la actualidad. Hay que hacer balance, darnos cuenta de qué estamos haciendo y no haciendo, y por qué. Hay que centrarse en el resultado, no solamente en estar realizando una tarea específica. Puede que no estemos enfocando las tareas de manera adecuada, así que para cambiar algo, siempre hay que hacer balance de lo que actualmente se está haciendo. Hay que marcarse tareas posibles de realizar, ya que si nos proponemos terminar una tarea que requiera diez horas efectivas de trabajo, puede que no podamos realizarlo en un solo día si tenemos otras tareas urgentes que hacer. Al hilo de esto, hay que tener claro que tenemos que conocer nuestras propias limitaciones y marcarnos objetivos concretos y plausibles, no utopías. La manida frase de “si yo me pongo a ello con ganas…” dejémosla para más adelante, cuando nuestra organización del tiempo ya esté optimizada. Algo muy importante es tener claras nuestras prioridades por un lado y nuestros ladrones de tiempo por otro. Identificando ambas cosas, la gestión de nuestro tiempo se simplificará. Por supuesto, tenemos que gestionar no solamente nuestro tiempo de trabajo, sino también el de ocio y descanso. Aunque en un primer momento no pensemos que es algo importante y que podremos hacer más cosas si restamos tiempo a descansar, a la larga nos daremos cuenta de que rendimos cada vez menos.

Hay muchas técnicas para lograr manejar mejor nuestro tiempo y reducir de esta forma el estrés diario que acumulamos por no ver cumplidos nuestros objetivos. Acude a un especialista que te ayude en el proceso y comienza a disfrutar verdaderamente de tu día a día.

 

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